TODO ERA SILENCIO. TODO ERA QUIETUD.
- Anyer Lorena Mosquera Sánchez
- 8 oct 2020
- 1 Min. de lectura
Desde lejos se escuchaba el eco de la madera crujiendo.
Todo era silencio. Todo era quietud.
Hasta que una llama se encendió.
Luego vino el olor.
Algo se quemaba.
No veía nada.
La humarada se confundía entre las nubes.
Todo era silencio. Todo era quietud.
Los ojos empezaban a arder.
Habían llamas. Hacía calor.
Hubo llanto. Las lágrimas caían como gotas del cielo.
Amarillo. Naranja. Rojo. Azul.
El fuego tomaba color.
Había ruido. Mucho ruido.
Corrían. Todo el mundo corría.
¡Pedían agua, mucha agua!
Tenían sed o hacía calor.
El agua llegó.
El agua cayó.
El agua apagó.
Todo era silencio. Todo era quietud.
La madera estaba negra.
Ya no habían llamas.
El agua estaba sucia.
Estaba humeando.
Había pantano.
Hacía calor.
Todo era silencio. Todo era quietud.
¡Ha salido de nuevo el sol!
La nada eran cenizas.
La nada era polvo.
Ya no había nada.
Hoy todo es silencio. Todo está quieto.
La llama se apagó.


Comentarios